Uno de los errores más frecuentes en el deporte de resistencia es usar geles energéticos por primera vez el día de la competencia. Aunque el gel sea de buena marca o recomendado por otros deportistas, eso no garantiza que tu sistema digestivo lo tolere bien.
--> La tolerancia gastrointestinal también se entrena, y probar los geles con anticipación es parte fundamental de una estrategia nutricional bien planificada.
Por qué es importante probar los geles antes
- Durante el ejercicio, el flujo sanguíneo se desvía hacia los músculos y disminuye en el sistema digestivo. Esto hace que el intestino sea más sensible a ciertos estímulos, especialmente cuando se consumen carbohidratos concentrados.
- Usar un gel sin haberlo probado puede generar molestias como náuseas, sensación de estómago lleno, dolor abdominal, gases o diarrea, además de un descenso en el rendimiento por malestar digestivo. Nada de esto tiene que ver con debilidad del deportista, sino con una falta de adaptación.
Cuándo probar los geles energéticos
- La prueba de tolerancia no se hace en reposo ni el día de la carrera. Idealmente debe realizarse en entrenamientos clave, a una intensidad similar a la competencia y en sesiones de duración media o larga.
- Lo más recomendable es comenzar a probarlos varias semanas antes del evento, no en la última semana
Cómo probar correctamente la tolerancia
La prueba debe ser progresiva y controlada.
- Primero, elegir el tipo de gel: No todos los geles son iguales. Varían en el tipo de carbohidrato, la concentración, la presencia de cafeína y la osmolaridad. Es importante comenzar probando un solo tipo de gel por sesión y no mezclar marcas ni fórmulas al inicio.
- Segundo, respetar el contexto de uso: El gel debe consumirse durante el entrenamiento, no antes ni después. Idealmente a partir de los 30 a 45 minutos de ejercicio, en movimiento y con la misma cantidad de agua que se usaría en competencia. Esto permite simular el estrés digestivo real
- Tercero, ajustar la cantidad: No es necesario partir con la dosis máxima. Se puede comenzar con medio gel o con un gel completo pero más espaciado. A medida que la tolerancia mejora, se puede aumentar la frecuencia o la cantidad según las necesidades energéticas
- Cuarto, observar la respuesta del cuerpo: Es clave evaluar cómo responde el organismo en términos de digestión durante el ejercicio, sensación gástrica, nivel de energía y aparición de molestias durante o después del entrenamiento. Si un gel genera síntomas repetidos, no es el adecuado, aunque funcione para otros deportistas.
Errores comunes al probar geles
- Algunos errores frecuentes son probar varios geles distintos en un mismo entrenamiento, usarlos solo en reposo y asumir que caen bien, no acompañarlos con agua cuando el producto lo requiere, probarlos por primera vez en competencia o copiar estrategias de otros deportistas sin personalizar.
Qué hacer si no se toleran los geles
- No tolerar un gel no significa que no se pueda entrenar o competir bien. Existen alternativas como geles con distinta formulación, bebidas con carbohidratos o fuentes sólidas o semisólidas, según el deporte y la intensidad.
Los geles energéticos son una herramienta útil, pero no funcionan igual para todas las personas. Probar la tolerancia digestiva es tan importante como entrenar el ritmo o la estrategia de carrera. La nutrición en competencia no se improvisa. Se entrena, se ajusta y se personaliza. Una buena tolerancia digestiva puede marcar la diferencia entre terminar fuerte o ver afectado el rendimiento por molestias gastrointestinales.